El BAZU Baloncesto Azudense volvió a sonreír en casa tras imponerse con autoridad (63-38) al Amigos del Baloncesto de Talavera, en un encuentro correspondiente a la jornada 9 de la Liga U19 Femenina. El duelo estuvo marcado por el ritmo alto impuesto por las azudenses y por la corta rotación de las visitantes, que afrontaron el partido con tan solo seis jugadoras disponibles.

Desde el salto inicial, el plan era claro: aprovechar la superioridad física y mantener un ritmo alto que obligara al rival a desgastarse. El conjunto local salió decidido, firmando un gran primer cuarto (22-11) que marcó el tono del encuentro y dio la tranquilidad necesaria para controlar el marcador.
Pese a la diferencia de efectivos, Talavera ofreció una imagen muy digna. Sus jugadoras mostraron entrega y carácter, consiguiendo frenar parcialmente el juego del BAZU en los dos cuartos centrales (14-10 y 15-11), lo que mantuvo el equilibrio durante buena parte del encuentro.
Con una defensa cerrada como respuesta al cansancio y al riesgo de faltas del rival, el BAZU encontró su mejor arma en el tiro exterior. Las azudenses no temieron lanzar y lo hicieron con frecuencia: 35 intentos de tres puntos, con un acierto de 7. Esa amenaza perimetral, combinada con un correcto 61% en tiros libres —dato que refleja una mejora evidente respecto a partidos anteriores—, fue desgastando poco a poco la resistencia rival. Talavera, por su parte, no consiguió anotar ningún triple (0/6) y sufrió enormemente desde la línea de personal (10/30), dejando escapar demasiados puntos.
El último cuarto sirvió para certificar la victoria. Con las visitantes muy justas físicamente, el BAZU dominó ambos costados de la pista, limitando a Talavera a solo 6 puntos en los diez minutos finales y ampliando la ventaja hasta los 25 puntos con el pitido final. La corta rotación rival, la eficacia del BAZU desde el perímetro y el control del marcador de principio a fin se combinaron como factores determinantes para explicar un triunfo construido desde el desgaste, la seriedad y el acierto exterior.
Fue una victoria coral que permite al equipo reforzar su confianza y mantener la dinámica positiva en La Paz, confirmando que cuando el grupo impone su ritmo y mantiene la concentración, se convierte en un bloque muy difícil de superar.




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