RECUCYM BAZU no pudo reencontrarse con el triunfo en casa en la jornada 16 del grupo BB de Tercera FEB y cayó ante la Escuela de Baloncesto Felipe Antón en el Polideportivo La Paz, en un partido que llegó a tener muy encarrilado pero que se escapó en una mala recta final. El rival, al que ya se había competido muy bien en la ida con una derrota ajustada por solo cuatro puntos, volvió a demostrar su solidez y supo castigar los errores locales en los momentos decisivos.

El encuentro arrancó con desacierto por parte de ambos equipos, lo que se reflejó en un marcador bajo en los primeros minutos. Sin embargo, el tramo final del primer cuarto marcó una primera tendencia: Felipe Antón aprovechó varios desajustes defensivos del BAZU para encadenar canastas consecutivas y abrir una brecha significativa. El 14-21 con el que se cerró el periodo dejó claro que los locales no habían encontrado su mejor ritmo ni en ataque ni en defensa.
El segundo cuarto ofreció una cara muy diferente del RECUCYM BAZU. El equipo dio un paso adelante atrás, subió líneas, apretó con más intensidad y encontró mejores opciones en ataque. Esa mejora colectiva se tradujo en un parcial favorable que recortó la desventaja hasta dejarla en solo dos puntos al descanso (33-35), devolviendo a los azudenses al partido y al público a la ilusión.
Tras el paso por vestuarios, el BAZU firmó sus mejores minutos del encuentro. Un gran inicio de tercer cuarto, apoyado en una defensa mucho más sólida y en rápidas transiciones, impulsó al equipo hasta un esperanzador 50-38. Sin embargo, cuando mejor estaban las sensaciones, el juego se vio interrumpido por la atención a un jugador rival, un parón que enfrió por completo la dinámica local. A partir de ese momento, el equipo perdió intensidad y claridad de ideas, y fue Felipe Antón quien tomó el mando, recortando la diferencia hasta situarse a solo un punto al término del tercer periodo.
El último cuarto fue, sin discusión, el peor del partido para RECUCYM BAZU. La falta de defensa, la escasa intensidad y la ausencia de la habitual garra local se tradujeron en un duro parcial de 18-27. Los visitantes se adueñaron del ritmo, encontraron buenas posiciones de tiro y explotaron las concesiones defensivas de un BAZU irreconocible en el tramo decisivo. El resultado final reflejó una derrota dolorosa, tanto por la importancia del rival directo como por su impacto en la clasificación, manteniendo al equipo en un triple empate en la zona baja y rozando el descenso.
Demasiados errores en ataque, con malas decisiones y momentos de precipitación, unidos a excesivas concesiones atrás, dejaron una sensación amarga y de oportunidad perdida. Faltó el carácter y el carisma que el equipo suele mostrar en La Paz, especialmente en los finales apretados.
En el plano individual, el jugador más destacado fue Johandryt, con 19 puntos, bien secundado por un excelente Jaime Prats, que añadió 13 puntos a la causa. Pese a ello, el peso del partido recayó más en el rendimiento colectivo que en las actuaciones personales, y el desafío ahora pasa por recuperar sensaciones, ajustar errores y volver a ofrecer en casa la versión competitiva que el equipo ya ha demostrado ser capaz de mostrar.




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